Portada de un libro con una foto de varios platillos de comida

Este libro ha sido completamente de mi agrado, ya que no es un libro más de recetas o de menús saludables; es por llamarlo de alguna manera un libro de menús saludables basado en ciencia.

Este libro ha sido completamente de mi agrado, ya que no es un libro más de recetas o de menús saludables; es por llamarlo de alguna manera un libro de menús saludables basado en ciencia.

En la práctica de la realización de menús, es común que los gustos y costumbres del nutriólogo se reflejen en el diseño de los planes de alimentación, sobre todo cuando es en comedores comunitarios o industriales en donde los menús son estandarizados; es decir, si al profesional de la salud le gusta la carne molida a la mexicana de forma consciente o inconsciente, este platillo constantemente aparecerá en uno de sus menús.

Este libro puede ayudar a los nutriólogos a obtener nuevas ideas, conocer nuevos platillos y facilitar su trabajo en el diseño de los planes de alimentación de forma individual o masiva.

Es por lo anterior que el menú familiar para comer sanamente, diseñado por el departamento de Nutrición Aplicada y Educación Nacional del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán debería formar parte del acervo bibliográfico de los nutriólogos, ya que ofrece 30 menús, considerando que contempla la alimentación para un mes de 30 días; cada menú considera  3 tiempos de comida, el cálculo dietético se estableció considerando a una familia de 5 miembros: 2 adultos, un adolescente, un escolar y un preescolar, por lo que la ingesta diaria en promedio es de 2200 kcal, la distribución de macronutrientes se realizó de la siguiente manera: hidratos de carbono 60-65%, proteínas 12-15% y lípidos 25%.

Por su distribución de macronutrientes, hace que los menús sean aptos para personas que han sido diagnosticadas con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.

La cuantificación de colesterol es igual o menor a 300 mg, y la fibra mayor a 20 g; la distribución de kilocalorías en cada tiempo de comida fue dividida en los siguientes porcentajes: 30% en el desayuno y la cena, y el 40% en la comida, lo que hace que los tiempos de comida sean intercambiables entre sí y consecuentemente se pueden formar nuevas combinaciones, aumentando la variación de los alimentos de forma exponencial.

Cabe destacar que algunos alimentos pueden ser sustituibles por algún alimento del mismo grupo, de acuerdo con las necesidades, gustos, cultura, ubicación geográfica y patologías de los pacientes.

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